Lima en un día: qué ver y qué hacer.

Escribir este post me resulta complicado. Habiendo vivido en Lima durante más de un año, me cuesta condensar todos sus atractivos en una visita de 24 horas. Sin embargo soy consciente que ese es el tiempo del que dispondrán muchos de sus visitantes, así que merece la pena hacer el esfuerzo de seleccionar aquellos lugares más representativos que permitan llevarse una impresión lo más completa posible de la ciudad cuando sólo se dispone de un día.

Es posible que os hayan dicho alguna vez, al comentar que vais a visitar Perú, eso de que «Lima no tiene nada» o «En Lima con un día es más que suficiente». No es así. Lima es una ciudad enorme, caótica y un poco destartalada, pero esconde rincones preciosos, tesoros culturales y un montón de historia, además de ser la Meca de la gastronomía. Y sobre todo Lima lo que tiene es una gente que te llevarás en el corazón.

Por eso siento que me quedo corta con este post, así que si dispones de más de un día, en mi otro post 10 lugares con alma en Lima, te hago una lista de lugares especiales en los que detenerte, pasar más tiempo y saborear la esencia de la ciudad.

Pero si sólo tienes un día, entonces lo que yo te recomiendo, después de pensarlo mucho, es: visitar el centro de Lima por la mañana, pasar la tarde en Miraflores y por la noche ir a Barranco.

Centro de Lima

Si en lugar de un día entero, me dijeras que estás de paso por Lima y sólo tienes unas horas, yo sin dudarlo te diría que tienes que visitar el centro. Es el corazón y el alma de la ciudad. En él se concentran historia, arte y vida. Es la visita más imprescindible, sin duda, así que no puedes saltártelo. Es como si vas a París y no visitas Notre Dame o si vas a Nueva York y no visitar Times Square. Inconcebible, ¿verdad?

Antes de nada te explico cómo llegar:

Para llegar al centro desde otros puntos de la ciudad, las dos mejores opciones son en taxi o en metropolitano.

Metropolitano de Lima (carlosfpardo, via Wikimedia Commons)

Dependiendo de cómo esté el tráfico (que en Lima siempre está entre mal y fatal), la opción del metropolitano puede ser mucho más rápida. La Autoridad de Transporte Urbano de Lima ofrece un mapa interactivo en el que puedes mirar qué parada de metropolitano te queda más cerca y también consultar los puntos de venta y recarga de la tarjeta. Si hay una parada de metropolitano relativamente cerca de donde te alojas y no te importan mucho las apreturas, desde luego yo te recomiendo este medio de transporte porque es lo más rápido.

¿Y dónde te tienes que apear?, pues hay varias paradas que te dejan en el centro (Ramón Castilla, Tacna, Estación Central o Jirón de la Unión) Para visitar la catedral y la Plaza de Armas, la mejor parada es Jirón de la Unión. Si te parece, ahí nos vamos a bajar.

Desde el apeadero tendrás que recorrer a pie la calle Jirón de la Unión, donde ya irás tomándole el pulso al centro de la ciudad. Es una arteria comercial, bulliciosa, muy concurrida siempre por gente local y llena de comercios de todo tipo, desde grandes almacenes a puestecitos ambulantes.

Calle Jirón de la Unión (WT-shared Shoestring at wts wikivoyage, via Wikimedia Commons)

En el camino hacia la Plaza de Armas irás encontrando algunos de los edificios más emblemáticos, como la Basílica de la Merced, la Casa O’Higgins o la Casa Courret.

Basílica de la Merced (Rainbowasi via Wikimedia Commons)
Casa Courret (BrunoLocatelli, via Wikimedia Commons)

Siguiendo por Jirón de la Unión llegarás a la Plaza de Armas. Aquí sí que estarás en el mismísimo corazón de la Lima.

Ten en cuenta que es en este lugar donde Pizarro fundó la ciudad. Con esto te digo todo sobre su relevancia histórica. Además de los monumentos más importantes (la catedral, el palacio arzobispal y el ayuntamiento), en la Plaza de Armas está el palacio presidencial en el que todos los días, a las 11:30, puedes presenciar el cambio de guardia. En la Plaza de Armas se dan cita gentes de la ciudad provenientes de todos los barrios y es el lugar elegido para multitud de eventos culturales y celebraciones. No es raro que te encuentres con algún festejo (ferias gastronómicas, desfiles, bailes populares,..).

Desfile en la Plaza de Armas

Para más detalles sobre la visita a la Plaza de Armas, échale un vistazo a mi post «10 lugares con alma en Lima«. La Plaza de Armas es el número 1.

En un lateral de la Plaza de Armas está el Pasaje Santa Rosa, una calle peatonal llena de cafés y restaurantes, muy agradable para hacer un descanso y tomar un café o degustar algún plato tradicional peruano.

Tras visitar la Plaza de Armas y tomarte un tentempié en el Pasaje Santa Rosa, tienes que callejear por los alrededores y descubrir los motivos por los que el centro histórico de Lima fue declarado patrimonio de la humanidad por la UNESCO.

Lima es la «ciudad de los balcones». Paseando por su centro histórico podrás admirar unos cuantos ejemplares que te harán comprender por qué. Los balcones de madera en el centro de Lima son un elemento arquitectónico tan característico y valioso que hace años el ayuntamiento lanzó la campaña «adopte un balcón», en la que convocó a las empresas privadas para que apadrinaran un balcón y de esta manera patrocinaran su restauración y mantenimiento. Los del Palacio Torre Tagle, el Palacio Arzobispal y Casa Osambela son algunos de los más hermosos y los de la Casa Aliaga y la Casa del Oidor algunos de los más antiguos.

Balcones del Palacio Torre Tagle (Miguel Francisco Rueda Ñañez, via Wikimedia Commons)

Algunas de estas casonas del periodo virreinal, se pueden visitar por dentro. Tal es el caso de la Casa Aliaga o el Palacio Torre Tagle. Su interior esconde verdaderas joyas arquitectónicas: patios, artesonados de madera y paredes cubiertas con azulejos pintados a mano, son testigos de la historia de la ciudad desde hace 500 años.

Otro edificio emblemático del centro de Lima es la Iglesia de San Francisco, del siglo XVI cuyo interior alberga un importante legado artístico además de uno de los mayores reclamos turísticos del centro histórico de Lima: Las catacumbas. Bajo el convento hay una extensa red de criptas y túneles que se utilizaron como cementerio desde que se construyó el templo hasta el S.XIX y que llegaron a albergar un total de 25.000 cuerpos, de los que aún se puede ver sus restos. Son las catacumbas más grandes de América del Sur y en el mundo son sólo superadas en extensión por las de París.

Catacumbas de la Iglesia de San Francisco, Lima (Capomo81, via Wikimedia Commons)

Si te pilla la hora de comer en el centro puedes aprovechar y comer en alguno de los chifas del barrio chino. Te perderás en la locura de gente, bazares, puestos y vendedores ambulantes en los que se vende de todo, pero merece la pena una visita.

Los chifas son restaurantes chinos peruanizados. Los peruanos de origen chino, que llevan varias generaciones viviendo en Perú, han seguido conservando sus costumbres y platos tradicionales, pero incorporándoles con el tiempo su toque peruano, como en los chaufas (plato con base de arroz y acompañado de carne o pescado y verduras) o los tallarines saltados.

Ten cuidado si sólo tienes un día, porque en el barrio chino te puedes perder entre mercados, puestos ambulantes y el increíble ambiente callejero, y no salir de ahí en un buen rato, con lo que se te desbaratará el plan. Así que controla el tiempo y, bien en taxi o en el Metropolitano, ve a pasar la tarde a Miraflores.

Miraflores

Miraflores es el distrito donde se alojan la mayor parte de los turistas que visitan Lima. Es un barrio vibrante de día y de noche. Vibrante..me hace gracia este adjetivo que la IA ha puesto de moda. ¿No os habéis fijado que en muchas descripciones de lugares escritas por la IA se repite esta palabra? A mí siempre me sirve como un sensor para detectar cuándo algo ha sido redactado usando inteligencia artificial. Es como una muletilla que vale para todo. Si aparece la palabra vibrante, no hay duda. ¡Haz la prueba!

Bueno, pues eso: Miraflores es vibrante tal y como indica la IA y lo reúne todo para el turismo: historia, ocio, cultura, ambiente callejero y lo más importante: el mar, ya que Miraflores es un balcón al océano y eso es para mí sobre todo lo que lo hace muy especial. Una tarde no será suficiente para disfrutarlo plenamente, pero sí para hacerte una buena idea.

Miraflores es un barrio muy seguro en el que puedes pasear tranquilamente por todas sus calles y tiene una muy buena oferta hotelera. Yo por Miraflores siempre me he movido caminando tranquilamente de un lado al otro incluso de noche, pero por supuesto también está la opción de tomar un taxi. Pasan continuamente y para moverte por dentro de Miraflores sólo te cobrarán 10 o 12 soles.

¿Cuáles son para mí los principales atractivos de Miraflores? En primer lugar, el Malecón: una extensión de kilómetros de zonas verdes con vistas al mar. Es para mí uno de los lugares más especiales de Lima. Puedes recorrerlo dando un largo paseo y deteniéndote en algunos lugares icónicos como el Parque del Amor, o a tomar un café mirando al mar en el coqueto Café Buenavista. Las puestas de sol (cuando hay sol) son espectaculares, aunque al estar cerca del ecuador no te puedes despistar porque el sol cae rapidísimo. ¡Son visto y no visto!.

Para los más intrépidos, también es posible sobrevolar los acantilados en Parapente. Si te va la adrenalina, acércate al Parapuerto de Miraflores (en el mismo Malecón, entre el Parque del Amor y el faro) y te darán toda la información. El precio del paseo es de 300 Soles.

Parapente sobrevolando el Malecón de Miraflores

Desde el Malecón hay varios puntos por donde se puede bajar a la costa y quizás para cuando leas esto ya esté acabado el teleférico «el Vaivén de Miraflores» que actualmente está en construcción y que conectará el malecón con la Costa Verde. En la costa puedes pasear, mojarte los pies en el Pacífico o practicar surf (Lima no está entre los lugares top surferos de Latinoamérica, como sí lo están Huanchaco o Punta Rocas, pero hay buenas olas). También hay buenos restaurantes junto al mar, como la Rosa Naútica que es uno de los más conocidos. Pero mi preferido es el Cala, tanto para un piqueo y algún trago, como para comer o cenar. Está todo buenísimo y tiene una terraza tipo chill out que es maravillosa.

Una curiosidad: como Lima es tierra de terremotos (yo viví varios temblores en el año y medio que estuve allí), es también zona con riesgo de tsunami. Por eso si bajas a la Costa Verde observarás carteles en los que te indican la ruta más rápida de evacuación en caso de que se dé alguno de estos fenómenos. Es algo que me llamó la atención.

Ruta de evacuación de tsunami by Martin Mergili

Otro de los lugares a visitar en Miraflores es el Parque Kennedy al que también se le conoce como «el Parque de los Gatos» (nada más llegar allí y verte rodeada de felinos entenderás por qué). Cuando decimos parque, no esperes algo como Central Park en Nueva York. No, se trata de una zona verde más bien reducida en medio de un tráfico y bullicio frenético. El atractivo está en que, al ser el centro neurálgico del distrito de Miraflores, hay mucho ambiente de día y de noche. Allí se mezclan los turistas con gente de Lima de todas las condiciones: artistas callejeros, limpiabotas, ejecutivos, familias,..

En los alrededores del Parque Kennedy se concentra una buena oferta de restaurantes, cafés y bares, por lo que también es un centro de ocio. Y además en mitad del parque hay un pequeño anfiteatro donde no es raro que puedas escuchar algún concierto o presenciar alguna obra de teatro.

Y si te gusta bailar salsa, bachata, merengue, el parque Kennedy se convierte los sábados por la tarde en una gran pista de baile social. Aunque no seas muy aficionado, si te dejas llevar por el ambiente increíble de alegría y buen rollo, ¡los pies se te moverán solos al ritmo de la música!

Como ves este distrito da para mucho, y por si fuera poco, es también la Meca de los amantes de la gastronomía. En Miraflores se encuentran algunos restaurantes que figuran en los rankings de los mejores del mundo, como el Maido, el Mayta o el Central, pero también hay otros muchos que aún sin ostentar ese distinguido reconocimiento pueden presumir de un nivel de alta cocina, en los que disfrutarás de una experiencia gastronómica inolvidable. Restaurantes como El Mercado, La Mar, Pescados Capitales, o el Amaz, especializado en productos del Amazonas, en el que cada plato te sorprenderá. De cada uno de ellos me han quedado recuerdos imborrables de platos exquisitos y encuentros entrañables.

Después de pasear y cenar por Miraflores, no puedes acabar el día sin vivir la noche en Barranco, el distrito bohemio y nocturno de Lima.

Barranco

A mí de Barranco lo que me gusta es esa mezcla un tanto ecléctica de ambiente señorial y bohemio.

En Barranco las antiguas casas señoriales aparecen imponentes junto a coloridos murales que son verdaderas joyas de arte callejero. Y todo ello con el océano como testigo inmutable del paso de los años. Es el barrio más sofisticado, con sus museos y galerías de arte, bonitos cafés y tiendecitas chic, y a la vez es también un barrio de marcha nocturna, lleno de restaurantes y bares donde tomar unas copas.

En el S.XVIII Barranco era apenas un pequeño asentamiento de pescadores que más adelante, en el S.XIX evolucionaría hasta convertirse en un exclusivo balneario en el que pasaba las vacaciones la clase alta limeña (los «pitucos» de aquella época).

Tras la guerra del Pacífico, Barranco atrajo a artistas y culturetas y se convirtió en el barrio bohemio que es hoy. Las antiguas casonas y ranchos albergan en la actualidad museos, galerías de arte, cafés y restaurantes y la sobriedad de antaño ha dado paso a calles con fachadas de colores y rebosantes de arte urbano de artistas con renombre internacional como Jade Rivera.

Calle de Barranco, Lima

Para comenzar a recorrer el barrio puedes tomar como punto de partida el Puente de los Suspiros, lugar icónico junto a la famosa ermita de Barranco, que durante décadas ha estado cerrada y abandonada tras ser severamente dañada por el terremoto de 1974 y que ahora por fin está siendo rehabilitada.

Debajo del puente, en la Bajada de Baños, las paredes se inundan de color, repletas de murales que son un exponente del arte callejero del barrio.

Mural El hogar de un suspiro, de Jade Rivera (Ibrehaut, via Wikimedia Commons)

A partir de aquí te recomiendo que te dejes llevar recorriendo sus calles hasta llegar al malecón donde si tienes suerte puedes disfrutar de una increíble puesta de sol.

Si dispones de algo más de tiempo, en Barranco también hay algunos museos muy recomendables, como el MAC (Museo de Arte Contemporáneo) o el Museo Pedro de Osma, que ya solo por el edificio que lo alberga, un palacete precioso de principios del siglo XX, ya merece la pena, pero que además ofrece una colección completísima de obras de arte del periodo virreinal.

Y tras todo un día haciendo turismo, llega el momento de relajarse y pasárselo bien. Barranco es ideal para esto. Hay multitud de bares y restaurantes.

Ya sabes que en Perú se come bien en todos lados y en Barranco tienes algunos de los restaurantes más laureados de Sudamérica o incluso del mundo, como el Central, Isolina, Kjolle o Mérito, pero además de estos lugares top tienes multitud de otras opciones en las que disfrutar de cocina de altísima calidad en una ambiente único, como por ejemplo el Restaurante Javier, en el que puedes saborear buenazos platos tradicionales del mar y de la tierra, con vistas al mar, o si prefieres un lugar de esos de toda la vida que sólo conocen los locales, el restaurante Café Tostado, con su especialidad de conejo con champiñones fritos. Estos sólo por citar algunos..

Y además de buena comida, también en Barranco tienes un oferta interesante de tragos que combinan tradición peruana y creatividad contemporánea. Es casi obligatorio empezar con un pisco sour bien batido o un chilcano refrescante, dos clásicos que los bares del distrito reinterpretan con maracuyá, ají limo o hierbas andinas. Para quienes buscan algo distinto, abundan las cervezas artesanales peruanas y cocteles de autor a base de ron, gin o piscos macerados con frutas locales. La experiencia se potencia en terrazas bohemias, bares con música en vivo y callejones iluminados cerca del Puente de los Suspiros, en locales como La Noche de Barranco, un clásico con música en vivo y ambiente cálido; BarBarian Bar, famoso por su cerveza artesanal y su estilo de taberna; o Ayahuasca Resto Bar, el que yo creo que es el local estrella de Barranco y al que yo sitúo en mi lista de 10 lugares especiales en Lima, junto con otros rincones en los que, si dispones de más tiempo, conocerás el alma de la ciudad.

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