Me enamoré del Perú en cuanto aterricé en Lima por primera vez y es un amor que perdura y que se ha hecho más fuerte con el tiempo y en la distancia.
La primera vez que puse un pie en el Perú fue en 2013. Era un viaje breve de trabajo así que no tenía muchas expectativas, pero ya en el taxi, recorriendo Lima desde el Callao hacia Miraflores, me ocurrió algo extraordinario: noté de repente como si la sangre corriera a mil por hora por mis venas y me sentí más viva que nunca. En ese mismo momento supe que me quería quedar allí.
Lima es una ciudad que nunca se detiene, con una actividad frenética. Su vitalidad se me contagió. Además, a pesar de ser una gran urbe, con un tráfico de locos, los limeños y limeñas saben hacerlo para que la sientas cálida, familiar y cercana.
Ya viviendo en Lima pude encontrar tiempo para viajar y conocer buena parte del país y me sentí fascinada por su belleza y diversidad. Navegué por el Amazonas, crucé los Andes para ir desde Cusco, con su gran riqueza histórica y cultural, hasta las aguas cristalinas del Titicaca. Recorrí el desierto del norte de Lima para llegar a la bonita ciudad de Trujillo y de todos esos lugares me llevé en la retina la belleza de los paisajes, y en el corazón la calidez de sus gentes.
El Perú me acogió y me salvó en un momento de crisis vital. Lo añoro y pienso en volver.
Si lees esto porque estás considerando elegirlo como tu próximo destino, puede que te ayude el post «3 potentes razones para ir al Perú«.
Yo por ahora he decidido escribir sobre él. Lo que aquí escriba va dirigido a aquellas personas a las que les guste viajar y conocer lugares nuevos, y a las que yo pueda contagiar, aunque sea un poquito, el amor que siento por el Perú. Quiero ser en cierta medida embajadora del Perú en el mundo.
También, y pido perdón por mi osadía, tengo la ambición de que lo que aquí escriba, pueda servir para que incluso, los peruanos y peruanas que me lean puedan conocer cosas nuevas sobre su propio país. Esto no será fácil, pero es un reto que me motiva. Cuento con la aportación de mis amistades de allá para asegurar que la información es correcta y está actualizada hasta que pueda volver, espero que pronto, a contrastarla yo misma.
Soy Amaya y espero aportar mi granito de arena para que las maravillas del Perú sean conocidas en todo el mundo.